Panorama general: cifras que marcan el pulso
El 2025 empezó con buen viento y mejor corriente para la logística marítima colombiana. De acuerdo con el Boletín Estadístico de Tráfico Portuario de la Superintendencia de Transporte, entre enero y marzo se movilizaron 45,3 millones de toneladas de carga por todas las zonas portuarias del país. De ese total, 38,6 millones –el 85 %– zarparon o arribaron en los puertos del Caribe, mientras que 5,8 millones correspondieron a la franja Pacífica (El Tiempo).
Más allá del dato grueso, el documento revela que la actividad creció 12,6 % frente al mismo trimestre de 2024, un salto que consolida la tendencia ascendente observada en los últimos dos años (La República).
Participación del tráfico internacional
- Carga internacional: 81,6 %
- Exportaciones: 50,7 %
- Importaciones: 30,9 %
- Trasbordo regional: 12,2 %
- Cabotaje interno: 4,5 %
Estas proporciones confirman la doble vocación de los puertos colombianos: conectar al país con el mundo y, al mismo tiempo, articular sus propias regiones a través de rutas de cabotaje más competitivas.
La supremacía del Caribe colombiano
Cuando uno revisa el mapa se da cuenta de que el Caribe colombiano juega con las cartas a su favor: ubicación sobre las rutas transoceánicas, conexiones terrestres que mejoran año tras año y terminales con tecnología de punta.
¿Por qué el Caribe concentra el 85 %?
- Ventaja geográfica. A una semana de navegación de la costa este de EE. UU. y a menos de diez días de Europa, los puertos caribeños se insertan en el “carril rápido” del comercio global.
- Conectividad multimodal. Carreteras 4G, avances en dobles calzadas y la reciente modernización de la red férrea de la Troncal del Magdalena impulsan la eficiencia puerto-hinterland.
- Infraestructura de clase mundial. Grúas pórtico de última generación, calados superiores a 16 m y patios automatizados permiten atender buques de 14 000 TEU sin congestiones ni demoras.
Cartagena, líder indiscutible
Con 11,6 millones de toneladas –el 25,6 % del movimiento nacional–, Cartagena revalida su título de puerto estrella. Además de su histórica vocación para contenedores, la ciudad ha diversificado operaciones hacia granel limpio, cruceros e incluso gas natural licuado (El Tiempo).
Proyectos de ampliación en marcha
- Contecar Fase III: 250 m adicionales de muelle y seis nuevas grúas pórtico.
- Puerto Bahía: aumento de capacidad para combustibles limpios y energéticos de transición.
- Corredor portuario interno: vía exclusiva camión-camión que conecta ZAL, terminales y puerto seco.
Impacto en la economía local
Cada buque que fondea deja combustible, provisiones y salarios en la ciudad. Estimaciones de la Cámara de Comercio sitúan el efecto multiplicador en 3,7 veces el valor agregado portuario: por cada peso facturado, circulan casi cuatro en servicios conexos como logística, hotelería y transporte urbano.
Otros protagonistas del ranking
| Puerto | Toneladas (millones) | Participación nacional |
|---|---|---|
| Ciénaga | 6,7 | 14,9 % |
| Golfo de Morrosquillo | 6,1 | 13,7 % |
| Barranquilla | 4,1 (importaciones) | 9,0 % * |
* Cifra redondeada, sujeta a variación según producto y período.
Ciénaga y su rol en el carbón
El corredor minero-portuario de La Jagua-Ciénaga sigue exportando coque y carbón térmico, aunque cada vez destina más patios a combustibles alternativos.
Golfo de Morrosquillo: la sorpresa en crecimiento
Los terminales de Coveñas y Puerto Bolívar, aliados a proyectos de hidrógeno verde, transformaron la zona en un polo energético.
Barranquilla: hub industrial y de importaciones
Gracias a un dragado constante y a la expansión del área de giro, el río Magdalena admite buques más grandes. Resultado: +118 % de importaciones en el trimestre (El Espectador).
El auge de las exportaciones
Aunque los volúmenes absolutos los lidera Cartagena, el “premio a la velocidad” va para Turbo: +54,3 % frente a 2024. Banano, aguacate y cacao premium salen desde Urabá directo a Europa; el puerto confía en duplicar su capacidad para 2026.
Santa Marta, por su parte, sumó 6,5 % gracias a carbón metalúrgico y fruta refrigerada, mientras que el Golfo de Morrosquillo creció 1,1 %, apalancado en químicos y aceite de palma (El Espectador).
Importaciones: materia prima para la industria nacional
La demanda interna de acero, equipos industriales y fertilizantes disparó las compras externas. Barranquilla domina con 4,1 millones de toneladas –casi el triple de hace un año–. La industria siderúrgica y el clúster petroquímico absorben buena parte de esa carga.
Turbo (+60 %) y La Guajira (+36,7 %) completan el podio de crecimiento, señal de que la reactivación económica también jalona puertos medianos (Portafolio).
Implicaciones logísticas
- Picos de inventario: los importadores aumentaron stock para evitar sorpresas cambiarias.
- Re-express: crece el uso de contenedores refrigerados con atmósfera controlada para alimentos procesados.
- Despachos intermodales: auge del binomio barcaza-ferrocarril para llegar al interior minimizando huella de carbono.
Más barcos, más oportunidades
El trimestre cerró con 2.937 arribos, 7,3 % por encima de 2024. Cartagena atendió el 42,9 %, seguida de Barrancabermeja –el puerto fluvial con conexión al Magdalena Medio– con el 11 % (Infobae).
Este mayor flujo aumenta la competencia entre navieras y, a la vez, presiona a las terminales para optimizar ventanas de atraque: cuanto más rápido se atienda un barco, mayor será la rotación de buques y la frecuencia de servicios.
Factores que impulsan el dinamismo portuario
Relocalización de cadenas de valor
Gigantes de la manufactura global buscan plantas cercanas a EE. UU. para acortar suministros. La costa Caribe es vitrina para el nearshoring en confecciones, autopartes y agroindustria.
Estabilidad macro y confianza empresarial
Un PIB creciendo al 3,2 % y una inflación que converge al rango meta establecen un clima atractivo para capital extranjero.
Incentivos tributarios y Zonas Francas
Los regímenes especiales permiten importar insumos sin aranceles y reexportar con valor agregado. Resultado: más mercancía en tránsito por los puertos locales.
Desafíos en el horizonte
- Sostenibilidad ambiental. Los puertos deben reducir emisiones y residuos. Cartagena proyecta un sistema fotovoltaico de 12 MW y grúas eléctricas para 2026.
- Competencia regional. Hubs como Panamá–Colón o Santos en Brasil invierten agresivamente. Mantener tarifas competitivas y eficiencia será clave.
- Costos logísticos internos. El 70 % del flete terrestre se origina en la última milla; sin carreteras fluidas, la ventaja portuaria se diluye.
Estrategias públicas y privadas
Inversión en infraestructura
El Gobierno anunció un plan de COP 4,2 billones hasta 2028 para dragado, señalización y vías de acceso. El sector privado aportará el 55 %.
Digitalización y ventanilla única
La Ventanilla Única de Comercio Exterior 2.0 integrará Aduanas, ICA e INVIMA en un mismo portal. Los tiempos de despacho podrían caer de 48 h a 16 h.
Talento humano y capacitación
Con 45 000 empleos directos y 120 000 indirectos, los puertos demandan operadores certificados, pilotos fluviales y técnicos en mecatrónica. Programas de up-skilling aprovechan simuladores y realidad virtual.
Testimonios de la comunidad portuaria
“El crecimiento en la movilización de carga es una señal clara de la recuperación y del dinamismo de nuestras zonas portuarias.”
— María Fernanda Rojas, ministra de Transporte (El Tiempo)
“Hoy atendemos barcos post-Panamax en menos de 12 horas, algo impensable hace cinco años.”
— Carlos Cardona, operador de grúas en Contecar
“Cada contenedor que sale con banano de Urabá representa ingresos y empleo para cientos de familias.”
— Jacqueline Restrepo, presidenta de la cooperativa agrícola Frutibán
Proyecciones para el resto de 2025
Analistas estiman que el movimiento total podría superar los 190 millones de toneladas al cierre del año –un récord histórico– si se mantiene el actual ritmo. El Caribe seguiría aportando más de cuatro quintas partes, pero el Pacífico podría arañar participación gracias a Buenaventura y Tumaco, donde avanzan dragados que habilitan naves de mayor calado.
Además, se prevé un aumento de 5 % en recaladas de cruceros y un modesto pero significativo repunte del cabotaje, impulsado por los precios del diésel que encarecen la ruta terrestre.
Conclusión: un Caribe vibrante y competitivo
Los resultados del primer trimestre confirman que la logística marítima colombiana, en especial la caribeña, atraviesa un momento de franca expansión. Puertos más modernos, servicios integrados y un empresariado que apuesta por la exportación posicionan al país como eje natural del comercio en la cuenca caribeña.
A corto plazo, el reto es alinear infraestructura con sostenibilidad; a mediano, afianzar la formación de talento; y a largo plazo, convertir la posición geográfica en un factor de innovación logística. Si gobierno y sector privado reman en la misma dirección, Colombia no solo mantendrá el viento de cola, sino que desplegará todas las velas para navegar en el océano de la competencia global.

